«Estoy vendiendo bien, pero no tengo plata.» Si te suena, no estás loca ni te están robando. Son dos cosas distintas que casi nadie separa: ganar y tener.
Ganar no es tener
Ganancia es lo que te quedó después de restar costos y gastos. Es un número del mes.
Caja es la plata que hay ahora, en el cajón y en el banco. Es un número de hoy.
Puedes ganar 3 millones en el mes y no tener con qué pagar el arriendo el día 5. Y no hay ningún error: pasa todos los días.
Las cuatro razones, en orden de frecuencia
Vendiste fiado. La venta ya es tuya y la ganancia también, pero la plata está en la calle. Si fías el 40% de lo que vendes, el 40% de tu ganancia todavía no existe en efectivo.
Compraste inventario. La plata salió y se convirtió en mercancía. No es un gasto — es lo mismo tuyo en otra forma— pero no sirve para pagar la luz.
Pagaste cosas que no son del mes. Un seguro anual, un arriendo adelantado, una máquina. Salió de la caja de golpe pero el gasto se reparte en muchos meses.
Estás creciendo. Es la más cruel. Para vender más hay que comprar más antes, y si te pagan a 30 días, la plata sale hoy y entra el mes que viene. Crecer consume caja. Por eso hay negocios que quiebran vendiendo cada vez más.
Qué mirar cada semana
Solo tres números, y se miran en cinco minutos:
- Cuánto hay hoy entre caja y banco.
- Cuánto te deben y desde cuándo.
- Cuánto debes tú y para cuándo.
Si lo que te deben es mucho más que lo que tienes, tu problema no es vender: es cobrar.
Cómo tenerlo sin sacar cuentas
En Contiz lo apuntas hablando —«vendí fiado 120 mil», «me abonaron 30»— y él te dice en cualquier momento cuánta plata hay, cuánta está en la calle y cuánta debes. Sin que tengas que abrir nada.
Y cuando algo no cuadra, te lo dice con la cifra exacta en vez de dejarlo pasar.