Qué diferencia hay entre vender y ganar
Cuando cierras el día y cuentas la caja, lo que ves es lo que vendiste. Pero de esa plata, una parte ya era del proveedor —la mercancía que te costó— y otra se va en el arriendo, la luz, los sueldos y los domicilios. Lo que sobra después de todo eso es lo que de verdad ganas.
Por eso dos negocios que venden lo mismo pueden ganar muy distinto: uno compra más caro, otro paga un arriendo más alto, otro fía demasiado.
Cómo calcular tu ganancia, paso a paso
- Suma lo que vendiste en el mes, de contado y fiado.
- Resta lo que te costó lo que vendiste: la mercancía o los insumos de lo que salió, no todo lo que compraste.
- Resta los gastos del negocio: arriendo, servicios, sueldos, transporte, comisiones.
- Lo que queda es tu ganancia. Divídela por las ventas y tienes tu margen: cuántos pesos te quedan de cada 100 que vendes.
Ejemplo práctico: una tienda de barrio
Doña Marta vendió $8.400.000 en el mes. Esto es lo que pasó con esa plata:
Ganó $1.930.000: de cada $100 que vendió, le quedaron unos $23. Pero cuando contó la caja tenía mucho menos, porque $650.000 se los deben, sacó $1.500.000 para la casa y dejó $400.000 en mercancía que aún no vende. Su negocio sí gana. Lo que pasa es que la plata está en la calle, en la bodega y en su casa.
Por qué puedes vender mucho y no tener plata
- El fiado. Es venta, pero no es plata hasta que te pagan.
- La mercancía parada. Comprar mucho para tener surtido deja la plata en la estantería.
- Lo que sacas para ti. Si sacas más de lo que el negocio gana, la caja se va vaciando aunque vendas bien.
- Los gastos chiquitos. Un domicilio aquí, unas bolsas allá: sumados en un mes, pesan.
Errores frecuentes al calcular la ganancia
- Contar las ventas como si fueran ganancia. Lo que entra no es lo que queda.
- Restar toda la mercancía que compraste en el mes y no solo la que vendiste: así parece que pierdes cuando estás surtiendo.
- Mezclar la plata de la casa con la del negocio. Sin separarla, nunca sabes si el negocio da o si eres tú quien lo sostiene.
- Olvidar el fiado. Si no lo anotas, no sabes cuánto te deben ni a quién cobrarle.
- Hacer la cuenta solo a fin de año. Para entonces ya no hay nada que corregir.
Qué gastos debes tener en cuenta
Los que pagas todos los meses aunque no vendas —arriendo, servicios, sueldos— y los que suben cuando vendes más —domicilios, empaques, comisiones de datáfono o de plataformas—. Si conoces tus gastos fijos, la calculadora de arriba te dice además cuánto tienes que vender para no perder.
Cómo controlar tus ganancias automáticamente con Contiz
Contiz es un software contable con inteligencia artificial, pero no tienes que saber nada de contabilidad. Con el plan gratis anotas tus ventas y tus gastos y ves en un panel cuánto te queda. En los planes Estándar y Pro se lo escribes por chat, como se lo dirías a alguien de confianza, y él hace las cuentas. Si sabes usar WhatsApp, ya sabes usar Contiz.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre vender y ganar?
Vender es la plata que entra por lo que vendiste. Ganar es lo que te queda después de pagar lo que te costó la mercancía y los gastos del negocio. Puedes vender mucho y ganar poco, o nada.
¿Por qué vendo mucho y nunca tengo plata?
Casi siempre por cuatro cosas: lo que vendiste fiado y no te han pagado, la mercancía que compraste y sigue sin venderse, lo que sacas para la casa y los gastos pequeños que no anotas.
¿Cada cuánto debo calcular la ganancia de mi negocio?
Lo ideal es saberlo cada mes, y mirar las ventas y los gastos cada semana. Si lo anotas todos los días, el cálculo sale solo.
¿Lo que saco para mi casa es un gasto del negocio?
No. Lo que sacas para ti no baja la ganancia del negocio, pero sí baja la plata que tienes. Por eso conviene anotarlo aparte: así sabes si estás sacando más de lo que el negocio gana.
¿Necesito saber contabilidad para saber cuánto gano?
No. Necesitas anotar lo que vendes, lo que compras y lo que pagas. Con Contiz lo anotas y él hace las cuentas; en los planes con chat lo escribes como hablas, por ejemplo «vendí 500 lucas hoy».