En una tienda de barrio, en una panadería o en un salón, el fiado no es un extra: es el negocio. Se fía porque si no se fía, el cliente se va a la esquina. El problema nunca es fiar. El problema es que la plata fiada vive en un cuaderno que se moja, se pierde o lo lleva alguien que hoy no vino.
Lo que de verdad pasa con el fiado
Le fías 50 mil a la señora Ana un martes. El jueves te abona 20. La semana siguiente le fías otros 30. Y cuando llega fin de mes ya nadie sabe si son 60 o son 80 — ni ella ni tú.
Ahí se pierde la plata. No de golpe, sino de a poquitos, y siempre con alguien que uno aprecia. Por eso duele doble.
Las tres cosas que hay que tener claras
Cuánto te deben en total. Si para saberlo tienes que sumar el cuaderno, no lo vas a mirar nunca, y lo que no se mira no se cobra.
Quién te debe desde hace más tiempo. No es lo mismo un fiado de esta semana que uno de hace tres meses. Entre más viejo, menos probable que entre.
Qué es un abono y qué es una venta nueva. Es el error más común. Si la señora Ana te da 20 mil, eso no es una venta: es plata que ya habías registrado y que ahora entra. Si lo anotas como venta, tus ingresos del mes salen inflados y vas a creer que ganaste más de lo que ganaste.
Cómo lo hace Contiz
Le escribes como hablas. Estas frases las entiende tal cual:
- «le fié 50 mil a la señora Ana»
- «la señora Ana me abonó 20 lucas»
- «don Pedro dejó un abono de 15000»
- «me quedó debiendo 15 mil»
- «cobré 200000 de lo que me debían»
Tú dices qué pasó. El motor contable hace el resto: separa la venta a crédito del abono, lleva la cuenta de cada cliente, y cuando preguntas «cuánta plata me deben» te da la cifra sin que tengas que sumar nada.
Y entiende cómo se escribe la plata de verdad: «50 mil», «20 lucas», «2 palos», «13000» sin puntos. No hay que aprender un formato.
Lo que cambia cuando lo llevas
No es que cobres más rápido. Es que sabes a quién llamar, y eso solo ya recupera plata que se estaba quedando en la calle.
Contiz está hecho para Colombia y Panamá, para negocios que no tienen contador. Puedes probarlo gratis y llevar tu fiado desde el celular, sin cambiar cómo trabajas.