Primero define qué vas a hacer realmente
Una empresa de colchones puede hacer tres cosas distintas, y cada una se contabiliza diferente:
- Solo comercializas: compras colchones armados y los revendes. Es una tienda.
- Solo produces: fabricas el colchón desde cero y lo vendes.
- Las dos cosas: produces algunos y compras otros para completar tu catálogo.
La mayoría de los negocios de colchones terminan haciendo las dos. Y ahí está el problema: si no separas bien las cuentas, nunca vas a saber si ganas más fabricando o revendiendo.
Si comercializas colchones
Esto funciona como cualquier tienda. Tus cuentas clave son:
- 1435 — Inventario de mercancías: aquí vive cada colchón que compraste y aún no has vendido.
- 6135 — Costo de ventas: lo que te costó el colchón que acabas de vender.
- 4135 — Ventas: el ingreso por la venta.
- 2101 — Proveedores: lo que le debes a quien te surte.
Cuando compras mercancía, entra al inventario. Cuando la vendes, sale del inventario y se convierte en costo de ventas. Ese es el movimiento básico.
Ojo con dos cosas que pasan mucho en este negocio:
- Devoluciones: si un cliente devuelve un colchón, no lo dejes como venta. Reversa la venta y devuelve el colchón al inventario.
- Conteo físico: hazlo seguido. En colchones es fácil perder la cuenta entre lo que está en bodega, lo que está en exhibición y lo que está en camino.
Si produces colchones
Aquí cambia todo. Ya no compras un producto terminado: compras tela, espuma, resortes, madera y los transformas. Eso significa que tu inventario tiene varias etapas:
- Materia prima (lo que aún no tocas)
- Producto en proceso (lo que está a medio armar)
- Producto terminado (el colchón listo para vender)
Y aparece un concepto que muchos dueños pasan por alto: los costos indirectos de fabricación (CIF). Son todos esos gastos que hacen posible producir pero que no se ven en el colchón terminado. Por ejemplo:
- La depreciación de la maquinaria de costura o de corte
- El sueldo del jefe de producción
- La energía de la planta
Un error clásico es meter el sueldo del jefe de producción como gasto de administración. No lo es. Es un CIF, porque dirige la producción, no la administración del negocio. Si lo clasificas mal, tu costo por colchón queda inflado o subestimado, y terminas poniendo precios que no te dejan margen.
El IVA en colchones
Cada factura de venta que emitas debe llevar el IVA del 19%. Eso aplica tanto si vendes un colchón que fabricaste como uno que compraste para revender. No hay diferencia en la factura para el cliente, pero sí en cómo registras el costo por dentro.
Cómo saber si te está yendo bien
Con las dos líneas de negocio mezcladas, el estado de resultados te miente. Sepáralas:
- Lleva una cuenta de ventas para colchones fabricados y otra para colchones revendidos.
- Lleva un costo de ventas para cada una.
- Así puedes comparar el margen de cada línea y decidir en qué te conviene invertir.
Advertencias que te van a salvar
- Stock bajo: si te quedan menos de 5 unidades de un modelo, pide producción o compra ya.
- Inventario sin movimiento: si un modelo no se mueve en más de 30 días, algo pasa. O el precio está mal o nadie lo quiere.
- Diferencia entre inventario físico y contable: si el sistema dice que tienes 20 colchones y en bodega hay 17, tienes un problema. Puede ser un error de registro, una devolución no anotada o algo peor.
En resumen
Crear tu empresa de colchones no es solo registrar el nombre y abrir la bodega. Es decidir desde el día uno si vas a producir, comercializar o las dos, y montar tu contabilidad para que refleje esa realidad. Si mezclas la producción con la reventa en las mismas cuentas, vas a tomar decisiones a ciegas.
Herramientas como Contiz te permiten crear facturas de venta con IVA del 19% y llevar el control de inventario por separado, para que sepas exactamente cuánto te cuesta cada colchón que sale de tu negocio, sin necesidad de ser contador.